La lectura es una de las actividades más importantes y útiles que el ser humano realiza a lo largo de su vida. En primer lugar, la lectura, del mismo modo que todas las restantes actividades intelectuales, es una actividad exclusiva de los seres humanos, únicos seres vivos que han podido desarrollar un sistema intelectual y racional de avanzada.
La lectura es una de aquellas actividades que nos define por lo que somos frente al resto de los seres vivos. La habilidad comienza a adquirirse muy lentamente desde temprana edad y se mantiene de por vida, es decir que no se pierde con el tiempo.
Mediante el ejercicio de la lectura, recibimos conocimiento de manera formal y nos insertamos en la educación. Supone siempre atención, concentración, compromiso, reflexión, que conllevan a un mejor desempeño y a mejores resultados.
Claro está que puede realizarse de muchas maneras y con muchos objetivos, no es lo mismo la lectura por placer que aquella que se realiza por obligación, para cumplir determinado objetivo educativo o laboral. De cualquier modo, nos permite alentar nuestra imaginación, crear nuevos mundos en nuestras mentes, reflexionar sobre ideas y conceptos en contacto con nuestro idioma o con otros, mejorar la ortografía, caligrafía, conocer más sobre otras realidades.
La lectura es el camino hacia el conocimiento y la libertad. Ella nos permite viajar por el tiempo y el espacio, y conocer la vida, el ambiente, las costumbres, el pensamiento y las creaciones de los grandes hombres que han hecho y hacen la historia. Igualmente, contribuye al desarrollo de la imaginación, la creatividad, enriquece el vocabulario como la expresión oral y escrita.
Desde el punto de vista psicológico ayuda a comprender mejor el mundo como a nosotros mismos, facilita las relaciones interpersonales, su desarrollo afectivo, moral y espiritual y en consecuencia, la capacidad para construir un mundo más justo y más humano.
Es por ello que debemos estimular a jóvenes y niños a que adquieran el hábito de la lectura, y aquí, les traigo algunas ideas:
-Sensibilizarlos como modelos de lectura . El niño / adolescente debe palpar el objetivo de lo que se le asigna para leer, se le dice: “es para tu conocimiento, para cultivar la inteligencia, tu personalidad, para que te sientas más seguro...
-La lectura debe realizarse en forma natural y agradable, sin prisa ni angustia, sin evaluación, sin corrección, sin descalificación.... no puede significar una obligación y menos un castigo.
- Deben utilizarse lecturas interesantes, atractivas, (cuentos, fábulas, poesías......)
-El tiempo de lectura lo establece el niño/ adolescente.”Es preferible que quede con hambre y no saturado”.
-Debe leerse en forma dinámica, con un ritmo que favorezca la comprensión como la discriminación adecuada de las palabras del texto. Cuanto más de prisa se lee, más fácilmente se agrupan las palabras para su comprensión. . El peor enemigo de la lectura es el temor y la lentitud, para ello debe considerarse esta actividad como algo divertido.
Tal vez, a la hora que usted lea este escrito, coincida conmigo, yo estoy leyendo un libro que me gusta mucho, y lo he leído… no sé cuantas veces, su título “Crónica de una muerte anunciada”, de García Márquez. ¿Ya lo leyó? Pues hágalo y después, hacemos un comentario. ¿Qué le parece?

