Respetar es aceptar las leyes de la convivencia en sentido general. El respeto, según el Diccionario Básico Escolar es la actitud de las personas en las que se manifiesta la veneración, la cortesía hacia los demás, sin imponerles una determinada forma de pensar y de ser.
Implica a su vez la actitud de aceptación y conformidad del individuo hacia determinadas normas. Es muy importante valorar a cada cual por lo que es, apreciar su seriedad y dignidad, tratarlo con atención y tolerancia.
Considero que es fundamental la formación y educación que seamos capaces de proporcionar en nuestros hijos, primero en la familia que es donde inician el aprendizaje sobre valores éticos y morales. Es menester además ser consecuentes con el sistema educacional donde se fomentan esas normas de conducta que incluyen el respeto.
Desde la antigüedad clásica griega se trataban estos preceptos, pues no concebían algo realmente bello, sino trasmitía un mensaje educativo para permitir que el ser humano fuera armonioso, con positivos valores humanos que sin dudas influyen en la conducta.
Fue así en el devenir histórico y lo es en nuestros días. Hay que afianzar más la enseñanza del respeto desde la propia familia, sin perder de vista el papel de las instituciones educacionales. Soy de la opinión que no se debe generalizar pensando que se perdió este sentimiento.
Existen personas de todas las generaciones que afortunadamente lo practican, pero ojo, el respeto se encuentra presente desde que damos los buenos días, pedimos permiso al pasar, damos las gracias ante una cortesía o servicio recibido, pero también debe estar en la buena letra de una canción, en fin, el respeto es necesario para la convivencia y todos sin acepción debemos practicarlo.

