Por los derechos y la igualdad de la Mujer pero sin Violencia

La violencia contra la mujer es un fenómeno extendido y “uno de los más grandes desafíos de nuestra época”. Cada día y en todos los lugares del mundo las vidas y los derechos de millones de mujeres están en peligro debido a abusos relacionados con cuestiones de género.

La Jornada Internacional contra la Violencia, culminará a mediados de diciembre próximo, trabajar por disminuir el saldo de infelicidad de la mujer tanto en los hogares como en cualquier esfera de la vida social nos conducirá a ser mejores seres humanos.

Espeluznantes son las cifras en el mundo que ponen al desnudo esta problemática. En la actualidad, 130 millones de niñas y mujeres vivas hoy en día han sufrido mutilación genital femenina y 5.000 mujeres mueren cada año como consecuencia de actos cometidos por miembros de sus familias. Entre los principales motivos se encuentran el rechazo de un matrimonio concertado, el haber sido víctima de la agresión sexual, buscar el divorcio, o cometer adulterio.

Mucho se avanza en nuestro país pero aún se encuentran tropiezos a la hora de pretender salir de los espacios académicos y la conmemoración de fechas como el Día Internacional contra la violencia de género. Lizette Vila, Promotora del proyecto Palomas y autora de cerca de una treintena de obras resulta una abanderada en defensa de la mujer. Vila aborda el tema de la violencia de género, asunto de difícil enfrentamiento por la manera en que se manifiesta.

Tras el triunfo de la revolución cubana, las mujeres se incorporaron a la esfera pública y gozan de igualdades de derecho, pero los maltratos y agresiones de la cultura patriarcal persisten, sobre todo en las sutilezas de los controles mientras la violencia psicológica y económica hacia la mujer se asume con naturalidad entre la población de la isla caribeña. Hoy la organización femenina apoya proyectos que señalan nuevos retos y comportamientos, mientras se enfrentan tabúes y mitos persistentes.

"La violencia de género es una epidemia silenciosa, dicen algunos, nosotras pensamos que es silenciada", así enfatizó la doctora cubana Clotilde Proveyer, miembro de la Cátedra de la Mujer de la Universidad de La Habana, en una declaración por la fecha. La titular destaca que las agresiones hacia las mujeres transitan por otras percepciones, se presentan en nuevos sectores de la sociedad, se reproducen a través de criterios arcaicos y dejan profundas marcas y dolores.

La violencia en cualquiera de sus manifestaciones denigra pero en el caso de las mujeres, que de manera general en todo el Orbe, están sujeta a normas sociales arcaicas hace que las afectadas o víctimas de estos procederes, demoren en tomar conciencia del maltrato y carguen  con esa pesada carga que deja profundas huellas en la autoestima y la escala de valores..

La negación de derechos básicos como el acceso a los servicios de salud, a la vivienda, a la educación, a la alimentación y al agua, así como a la propiedad, afecta masivamente a las mujeres en el mundo;  en Cuba ese es un logro que disfruta la mujer.

Promover y defender los derechos humanos de la mujer hace avanzar a las sociedades, reflexionemos  sobre cómo hacer frente de una forma efectiva a esta injusticia global, para poner fin a las prácticas abusivas y la discriminación que impiden avanzar a las mujeres.