Estudiantes de secundariaLa Enseñanza Secundaria Básica agrupa en Cuba a los alumnos comprendidos entre los 12 y 14 años de edad y forma parte, junto con la Primaria, de la Educación Básica obligatoria. En este nivel se sistematiza la enseñanza de las distintas asignaturas y comprende de 7mo a 9no grado, lo cual garantiza que los alumnos reciban los conocimientos necesarios del nivel básico común, para continuar la educación general media superior (preuniversitario o estudios técnico-profesionales).
La escuela Secundaria Básica tiene como fin la formación integral básica del adolescente cubano, con una cultura general e integral, que le permita conocer y entender su pasado, enfrentar su vida presente y su preparación futura, adoptando constantemente una opción de vida socialista, que garantice la continuidad de la obra de la Revolución, expresada en su forma de sentir, pensar y actuar.
En la actualidad algunos expertos consideran que este es el eslabón más débil del sistema educativo cubano. Aunque se han realizado muchos cambios, y se siguen efectuando, sus egresados continúan presentando dificultades académicas.
Además, en ese nivel educativo, los adolescentes deben decidir su proyecto de vida. Es decir, elegir un camino para la continuidad de estudios en la enseñanza media superior; en lo cual están involucradas no solo las vocaciones, sino también los resultados académicos alcanzados.
Las modificaciones en el proceso de otorgamiento de la continuidad de estudios a noveno grado es un reto para la enseñanza, pues esos jóvenes pueden optar por las especialidades que se oferten en su escuela, derivadas de las necesidades socioeconómicas del territorio donde residen, lo cual a veces no coincide con sus expectativas.
Además, llegan a esas especialidades a partir de sus resultados académicos en su tránsito por la secundaria básica, por medio de un escalafón. En cuanto al trabajo de formación vocacional y orientación profesional, todavía los estudiantes y la familia expresan insatisfacciones con el conocimiento que tienen de las diferentes especialidades. Resulta esencial que conozcan qué labor harán, las perspectivas de encontrar ubicación y las posibilidades de superación que podrán realizar desde su puesto de trabajo.
El Estado, como política, garantiza una plaza para cada uno de los egresados de noveno grado. No obstante, el reto es que seamos capaces de lograr que los intereses personales compaginen con los intereses sociales a través de la eficiencia del trabajo de formación vocacional, de la orientación a los alumnos y a los padres, de la persuasión, del convencimiento y de la explicación detallada.
Solo así garantizaremos un tránsito exitoso por este nivel de enseñanza, que en mi opinión es fundamental para definir el futuro profesional y laboral de cada niño que en nuestro país goza de los derechos a una educación que es gratuita y que está llamada a mejorar en eficacia y calidad. También desde la familia debemos incidir en que así sea.