La familia, principal fuente de valores para los jóvenes

La familia resulta el principal agente social en el desarrollo de los individuos para la vida en colectivo; pues esta es el primer grupo a que pertenece el hombre y donde conoce todo lo que se establece  en la sociedad.

La familia es el principal agente transmisor de valores en cualquier sociedad; en el caso de la nuestra no ocurre distinto a otras del mundo y se plantea además que por la situación que actualmente vivimos es más necesaria que nunca.

A pesar de que se plantea que los valores en la sociedad cubana se han sumido en una crisis, que la transmisión de estos no es la que se espera al igual que la internalización de ellos, hoy nuestra sociedad, valiéndose del papel de la familia como principal agente de formación y transmisión de valores y de otros agentes que contribuyen a ello, muestra un marcado aumento.

En las nuevas generaciones, la honestidad, la sinceridad, la responsabilidad entre otros; y también de valores colectivos como la solidaridad y el colectivismo son transmitidos dentro de la práctica cotidiana.

El proceso de formación de valores así como el desarrollo de la familia cubana han estado determinados por las condiciones históricas que le han tocado vivir a nuestro pueblo.

En la actualidad y luego del derrumbe del campo socialista, factor que determinó cambios en la sociedad y la economía cubana, la familia ha experimentado transformaciones que han condicionado las funciones que esta realiza, siendo la principal, la formación de las nuevas generaciones.

Si además tenemos en cuenta que en los últimos años el pueblo cubano ha llevado a cabo la Batalla de Ideas y que con ella se han desarrollado una serie de Programas de la Revolución que han permitido reincorporar a la sociedad a los jóvenes que se encontraban desvinculados, observamos que la familia ha jugado un papel fundamental en este proceso y que se trabaja fuertemente en el rescate de valores necesarios para el desarrollo de una sociedad justa y duradera como la cubana.

La formación de valores no debe verse desligado de la familia por ser esta el primer contacto del hombre con la sociedad, además de ser la célula fundamental de esta, convirtiéndose en la actualidad en un eslabón de dependencia entre la capacidad de supervivencia de una población y la permanencia social y cultural de una sociedad.

Recordemos que la existencia de la familia puede representar un fin estable de un grupo humano, que puede ser la respuesta de una integración grupal y su máxima expresión, la existencia de una nación, de ahí que se nos eduque en el concepto de hermandad, fraternidad, solidaridad y amor a nuestra patria, por lo que es la familia, todo lo es capaz de unir en cualquier sociedad, de afianzar el principio humano y de llevar al hombre a las vivencias necesarias para su interpretación del mundo.