Mantener un pensamiento y actitud correcta con el propósito de evitar las infecciones de transmisión sexual son dos de los elementos a tener en cuenta por las personas verdaderamente responsables ante las denominadas ITS.
Lo cierto es que aunque muchas son las acciones divulgadas para su enfrentamiento, aún aparecen individuos inconscientes del sexo masculino y también mujeres por quienes se propagan estas enfermedades.
Pueden citarse por ejemplo, la sífilis-cada vez con cepas más resistentes en diversas partes del mundo a la hora de combatirla con los medicamentos habituales según pesquisas científicas-. Igualmente figuran entre esas afecciones: la gonorrea, condilomatosis, herpes genitales, Hepatitis B y el más mortal de todos el VIH-SIDA. Sin cara, pero sí con un responsable.
Se habla sobre la importancia de tener una relación estable, segura, evitar los contactos sexuales fortuitos y mucho menos sin el uso del condón, sin embargo en reiteradas ocasiones se obvia esas llamadas de atención. Tanto es así que proliferan estas infecciones no sólo en los jóvenes, sino en personas adultas, de la tercera edad y sobre todo en el sexo masculino.
Es preciso continuar diseñando estrategias de comunicación que permitan no sólo la divulgación sobre la temática, sino que contribuya a tomar conciencia acerca de la significación que tiene para la salud. En correspondencia debe actuarse.
En la prevención se encuentra la clave del éxito para evitar las infecciones de transmisión sexual, acompañada de una actitud verdaderamente responsable que puede incluso evitar tantas muertes ocasionadas por este flagelo de la sociedad.


