Lo irreparable del hospital ariguanabense
El Iván Portuondo, con excelentes profesionales en busca de elevar su nivel científico y de hacer más eficiente la asistencia al paciente, recibe actualmente la remodelación de gran parte de sus áreas.
Aunque no todo está terminado, cuando culmine el año, será notable el cambio de imagen de la instalación de salud, que atiende a una abarcadora población, donde se incluyen municipios como Alquízar, Güira de Melena, Quivicán, Bejucal y San Antonio de los Baños.
Hasta el momento de redactar este trabajo las obras de remodelación del hospital general docente ariguanabense avanzaban y algunas habían concluido felizmente, para el disfrute de enfermos, acompañantes, personal médico y paramédico.
El deterioro sufrido por los años de edificación cuenta, pero también el descuido de quienes deben custodiar los bienes sociales. Es lamentable que nos quejemos de los que nos falta y no preservemos lo que tenemos.
La referida institución sanitaria reestrena cuerpo de guardia, sala de espera, sala polivalente, carpintería, electricidad, baños y pintura. Redistribuye espacio para nuevas consultas especializadas y aumenta salas para cuidados tan delicados como los neonatales.
Lo que no pueden hacer los mejores constructores ni los más calificados facultativos es cambiar las malas costumbres de muchas personas, que botan cualquier desperdicio en los servicios sanitarios, arrancan la grifería recién colocada, entran animales domésticos al hospital o se aglomeran en cualquier horario, en detrimento de la higiene y la salud de los enfermos.
La reparación del hospital de San Antonio de los Baños continuará con nuevos proyectos. Este esfuerzo necesario, que todos merecemos y agradecemos, estamos obligados a sentirlo como algo que nos pertenece para disfrutarlo por tiempo prolongado.