El trabajo por cuenta propia como alternativa en modalidad de empleo que cobró fuerzas en el año 2010, ha jugado desde entonces un papel esencial en el desarrollo del nuevo modelo económico que tiene lugar en el país característico de un dinamismo peculiar.
Desde hace TRES años hasta la fecha ha crecido el número de trabajadores no estatales, de manera que en la actualidad existen más de 380 MIL personas que decidieron labrar su destino en ese entorno.
El perfeccionamiento de esta actividad continúa siendo significativo en aras de aportar todos los beneficios considerados desde la concepción misma de esta nueva forma de empleo. Beneplácito tanto para cuentapropistas, como para la propia economía cubana con mayor diversificación por este concepto.
Si bien es cierto que el proceso de disponibilidad experimentado en diversos sectores se tornó una etapa difícil para individuos y sus familiares, también lo es que muchos encontraron mejoras económicas al acogerse a nuevas alterativas dentro de las tantas aristas proporcionadas por esta opción no estatal.
Las más solicitadas en el país son los trabajadores contratados, elaboración y venta de alimentos, transporte de carga y de pasajeros, arrendamiento de viviendas, aunque en Mayabeque y Artemisa existen no pocos expendedores de alimentos del agro, conocidos por carretilleros.
Aún faltan condiciones por crear. La dirección del país así lo ha reconocido, puede citarse por ejemplo el poder contar con comercios específicos donde los trabajadores por cuenta propia puedan adquirir la materia prima. Cuando las condiciones del país lo permitan deben bajar los precios ante una demanda siempre en aumento, síntoma de un desarrollo que se torna imprescindible para Cuba.

