¿Qué necesita más agilidad romper o reparar?

¿Cuánto se acortan el tiempo y la distancia gracias a la comunicación telefónica? El equipo tan útil, como caro por su tecnología, requiere de cuantiosas sumas para su instalación y mantenimiento.

Los avatares de la economía criolla no permiten que se modernicen las redes instaladas ni acercar a los pobladores mediante esa técnica. La telefonía móvil, extendida por todo el archipiélago, no se generaliza, por ser un medio costoso para la mayoría de los cubanos.

Tampoco llega a todos la telefonía básica, que asegura una modesta línea en cada hogar. Se hacen esfuerzos por el Estado cubano para asignar otros mecanismos, como los conocidos centros agentes en diferentes domicilios, responsabilizados con la atención al público y la recaudación monetaria por el servicio.

Todos resultan tan beneficiosos, entre los que se destacan los llamados teléfonos públicos. Disponemos de ellos todos los días, sin importar horarios, e incluso con acceso para personas de edades disímiles y hasta discapacitados. Por ser muy socorridos y especialmente requeridos de cuidados, por su manipulación sin control, urge el llamado a preservarlos en bien de la comunidad, el llamado es: combatir cualquier acción que implique el deterioro de ese bien público, sabe para qué, pues, para tener siempre acceso a ellos.

La agilidad en las reparaciones por trabajadores de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba depende, en gran medida, de la existencia de piezas, pero también de la tecnología del equipo. Otro indicador para incrementar la rapidez es la categoría asignada a cada estación pública.

Las prioritarias responden a centros de salud, servicios necrológicos, terminales para viajeros y establecimientos para reservar pasajes. Las que no clasifican en esa primera categoría, deberán esperar un poco más. Pero en general, el indicador, en San Antonio de los Baños, se comporta dentro de los límites permisibles, además de estar entre los municipios artemiseños con mayor densidad de este tipo de prestación.

Hoy se labora para que todas las estaciones del territorio posean tecnología inteligente conectada a un servidor receptor de la información necesaria sobre el funcionamiento del equipo, lo que agiliza el trámite de reparación. Los ariguanabenses podemos llamar gratuitamente al 114 para avisar de las averías de las estaciones al aire libre. Es, sin dudas, de gran ayuda, como lo seguirá siendo la extrema protección de esos medios, considerados verdaderos amigos en determinados momentos de nuestras vidas.

Una duda me asalta aun: ¿qué demora más romper o reparar?