José Martí periodistaLa defensa de la verdad, la razón y la dignidad como pilares hacen del periodismo cubano de hoy un arma de lucha a partir de principios básicos y éticos irrenunciables en el orden profesional y social como legado desde la primera publicación del periódico Patria, el 14 de marzo de 1892 por José Martí. Con esa herencia cultural nos alzamos los periodistas, convencidos de la responsabilidad que entraña el ejercicio de la profesión a favor del pueblo y de sus intereses más auténticos.La Prensa Cubana se impone con su verdad trasmitiendo el reflejo del obrero en la fábrica, del cooperativista en el surco, el colaborador en un país hermano…
Las armas más poderosas con que contamos en la batalla de hoy son la justeza de la causa, las ideas que defendemos y la fuerza de la ética. En estos momentos, el compromiso es hacer de la palabra y la imagen la trinchera del diario cumplimiento del deber junto al pueblo La prensa cubana enfrenta, como toda nuestra sociedad, obstáculos y desafíos.
El noble empeño evoca el afán de hombres y mujeres que grabadoras en manos, mochilas al hombro, acontece en lo actual con la primicia como reloj sin reparo al sueño o al cansancio y pasando fronteras en América Latina, Venezuela y en cualquier confín o lugarcito de la tierra, del hacer de hoy y mañana de los que se entregan sin pedir nada a cambio.
Los periodistas cubanos, hacedores del destino junto al pueblo son testigos activos de la historia, les ha cabido el enorme privilegio de estar siempre en la primera línea para poder narrar las proezas que una Revolución hace cotidianas, tanto en la construcción de la nueva sociedad como en la resistencia y el combate para defenderla de la política manipuladora que se mantiene y agoniza ahora ante las nuevas elecciones en Estados Unidos.
Contribuir y dar a conocer la verdad está dentro de los mayores retos para los periodistas cubanos, denunciar la guerra, el terrorismo y la política demencial del Gobierno de los Estados Unidos que se empeña en frenar la unidad latinoamericana contra la globalización es continuar el ejemplo de Juan Gualberto Gómez, José Martí y de los revolucionarios cubanos que siempre vieron en la prensa un vehículo para lanzar sus ideas al combate.

