Productos tóxicos fuera de lugar: lamentable accidente

  productos de limpiezaproductos de limpieza Nosotras las mujeres- trabajadoras o no- entre las disímiles tareas que desempeñamos en el hogar, tenemos la limpieza e higiene.

La mayoría con gran satisfacción, buscamos a toda costa algún producto que nos ayude a desinfectar, purificar o dejar lo más limpio posible locales como el baño, el patio o la bien visitada cocina, pero… ojo con el producto y el lugar donde lo guardamos.

Bien es sabido que cuando tenemos un menor en casa, se hace necesario su cuidado y protección, porque estos pequeños se aventuran a tocar todo lo que está a su alcance, tijeras, cuchillos, tubos, implementos de limpieza y alguna que otra botella
que contenga lejía, cloro u otro producto tóxico.

A veces no nos damos cuenta, que dentro de ese ir y venir en casa, limpiando, sacudiendo, deshollinando y sobre todo, puliendo el inodoro y las lozas, podemos cometer el error de dejar a la deriva algún producto dañino, a la vista de todos y sin darse cuenta nadie, y es en ese preciso momento en que aparece un infante para escrutar qué hay dentro de esa botella, para jugar o beber lo que contiene, sin contar que con sólo tocarlo puede inhalar su contenido.

Cada uno de esos desinfectantes que también puede ser plaguicidas, insecticidas, herbicidas o cualquier otro, deben estar a buen recaudo, en un lugar que guarde su contenido y a su vez, protegido de pequeñas manos.

Antes de iniciar la limpieza en casa, debemos asegurarnos que estará en un lugar alto, lejos del alcance de los niños, si son un poco grandecitos, debemos hacerle comprender que no se toca, explicarles cuál es su uso y sus graves consecuencias.

También  es sabio identificar con una etiqueta grande el contenido y hacerles ver a cada miembro de la familia dónde está y dónde debe estar siempre.
Una vez que tenga su botella o pomo destinada para el contenido de alguno de esos productos, procure que sea siempre ese y no otro, para que no se una a otros envases que están es desuso.

Se conoce de madres que al menos una vez, han pasado el desagradable momento de salir corriendo al hospital porque su pequeño ingirió uno de esos productos tóxicos, más por negligencia que por capricho del infante. Pero también puede suceder que un
miembro del núcleo familiar, sufra un pequeño accidente de este tipo por falta de precaución.

En nuestras casas debemos estar bien atentos a estos detalles, así  evitamos un lamentable accidente.


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