El auto focal garantiza la salud familiar y colectiva
Los mejores aliados de este vector son las altas temperaturas y las lluvias que producen acumulaciones de agua donde realiza su reproducción, por ello en estos meses se debe trabajar en función de la sostenibilidad en la prevención y como este insecto convive con nosotros en nuestros hogares es necesario retornar la realización del auto focal familiar y cederista.
Lo primero es la revisión consiente que realizamos al interior de las viviendas los moradores para evitar la parición de posibles criaderos en depósitos de agua mal tapados, vasos espirituales o en otros desechos sólidos colocados en lugares inadecuados y la otra es la inspección sanitaria que los vecinos en dúo realizan en cada cuadra.
Con estas sencillas acciones se evitaría el elevado costo humano que pudiera provocar una epidemia de dengue, para cuyo enfrentamiento el país tendría que invertir cuantiosos recursos, financiar la adquisición de medicamentos y equipos, movilizar trabajadores de otros sectores, medios terrestres y aéreos para fumigar, entre otros elementos logísticos.
En la lucha contra el Aedes Aegypti frente a las dificultades que puedan surgir en el interior de los hogares, en los barrios o en los centros de trabajo se impone reactivar el auto-focal familiar y el control cederista de la tarea, la vigilancia de los cuadros administrativos y sindicales para limpiar, destruir criaderos y ejercer la crítica revolucionaria en los lugares donde no se cumpla con las medidas higiénico-sanitarias, soólo así triunfaremos en esta batalla y tendremos un verano saludable sin mosquitos y sin la amenaza de una enfermedad tan peligrosa como el dengue hemorrágico.