En el caso de los Cinco la justicia se impone

El Imperialismo yanqui atesora una larga e interminable hoja de violaciones a los derechos humanos y crímenes contra la humanidad. Sin embargo a nivel mundial trata de erigirse como gendarme y fiscal de la declaración aprobada en 1948 por Naciones Unidas.

Desde 1998  Cinco profesionales cubanos se encuentran retenidos injustamente en Estados Unidos, de ellos cuatro se mantienen aún prisioneros en cárceles norteamericanas, sufriendo la lejanía de sus seres queridos y de su patria natal, víctimas de confinamientos, vejámenes y atropellos. Sobre ellos pesan largas condenas, fueron acusados de agentes que ponían en peligro la seguridad de Estados Unidos.

Nuestro país ha denunciado durante los últimos días que  René González impedido de recibir visitas consulares, se mantiene en libertad supervisada en Estados Unidos, tras cumplir injusta sentencia por su lucha antiterrorista.

En una nota publicada en la prensa, el Ministerio de Relaciones Exteriores señala que desde septiembre de 2012, el Departamento de Estado norteamericano ha denegado todas las solicitudes de la Sección de Intereses de Cuba en Washington para que los funcionarios diplomáticos cubanos realicen visitas consulares a René; las cuales había autorizado permanentemente durante los 13 años en que estuvo encarcelado y en los primeros meses de su libertad supervisada  a su salida de prisión. Hasta ahora, nuestra Misión Diplomática en los Estados Unidos ha presentado al Departamento de Estado infructuosamente, varias alternativas para continuar las visitas consulares regulares a René, las cuales se rechazan.

Este hecho constituye una violación flagrante de las obligaciones del Gobierno de los Estados Unidos bajo la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963, que ampara el derecho de René González a comunicarse libremente con los funcionarios de la Sección de Intereses de Cuba en Washington y de estos a hacer lo mismo y a visitarlo. Apunta el comunicado y añade que esta decisión deliberada y cruel representa también un castigo adicional, que se suma a las ya estrictas condiciones de la libertad supervisada de René, a quien se le obliga a permanecer por otros tres años en los Estados Unidos, separado de su familia, tras haber cumplido hasta el último día su larga e injusta sanción.

A estos argumentos debemos añadir que el  gobierno de Estados Unidos  obstaculiza sistemáticamente las visitas de las madres, esposas e hijos de los prisioneros, lo que constituye una sanción adicional para ellos y sus seres queridos.  A esto se añade que han cumplido sus condenas en cárceles ubicadas en lugares distantes entre sí y en territorio de Estados Unidos, lo cual hace sumamente difíciles sus contactos con familiares y amigos, por lo que así se le impusieron condiciones peores a las que sufre el resto de la población penal.

Aquí sólo hemos expuesto algunos elementos que ilustran la larga lista de violaciones a los derechos humanos cometidas por Estados Unidos en el Caso de los Cinco. Habría mucha tela por donde cortar si entráramos a analizar todas las irregularidades registradas durante el juicio.

Nuestra posición debe continuar firme y sin descanso hasta lograr el regreso definitivo de nuestros Cinco hermanos a la patria, para disfrutar de su familia y el cariño del pueblo.