Alfredo GuevaraAlfredo Guevara, gloria de la cultura nacional, falleció a los 87 años de edad. Aferrado a la vida vivió intensamente, desde sus propias concepciones creyó más en la aventura que en la rutina. En una oportunidad expresó: La rutina en todos los aspectos de la vida es la muerte adelantada y así con la creación como bandera el destacado revolucionario cubano se consagró a la obra de la revolución desde la trinchera de la cultura.
Amante y conocedor del llamado séptimo arte, del cual fue promotor en la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo, Guevara compartió con Julio García Espinosa y Tomás Gutiérrez Alea los avatares de la filmación de El mégano, película secuestrada por la tiranía ante su fuerte carga de denuncia social.
Por su implicación en el movimiento anti-dictatorial y en tareas insurreccionales fue perseguido y apresado en más de una ocasión.
Podía haber sido exclusivamente un hombre de cine y ello le bastaría para figurar entre las personalidades de mayor relieve en la cultura cubana a lo largo del siglo XX. Pero también fue un hombre de la política, un infatigable defensor y difusor de las ideas socialistas, un combatiente leal y lúcido, comprometido entrañablemente con el pensamiento y la acción de quien fue para él, desde el mismo momento en que lo conoció en los predios universitarios, su guía y paradigma, Fidel Castro.
Se encargó de una tarea titánica al triunfo de la Revolución Cubana: la fundación y organización del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC), simiente del nuevo cine. La historia del ICAIC no puede ser contada sin él. Presidió la institución en años difíciles, de aprendizaje y consolidación y logró que se convirtiera en modelo del arte comprometido, revolucionario en sus manifestaciones formales y en sus postulados conceptuales.
Fue además fundador de la Cinemateca de Cuba, del Noticiero ICAIC Latinoamericano, la revista Cine Cubano, el Grupo de experimentación Sonora del ICAIC… Promovió también el movimiento plástico que renovó el diseño del cartel cinematográfico en Cuba.
Durante buena parte de su vida desempeñó funciones de dirección en instituciones artísticas: fue embajador de Cuba ante la UNESCO, viceministro de Cultura... En el momento de su muerte, era presidente y director del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, una de las más respetadas citas fílmicas del continente.
Fue el primero en merecer el Premio Nacional de Cine. Recibió la Orden Félix Varela de Primer Grado, y en marzo del 2009, le fue conferida la Orden José Martí, la más alta distinción del Estado cubano, de manos del General de Ejército Raúl Castro.
Alfredo Guevara, uno de los hombres de la Revolución en la cultura dejó profundas huellas, fue voz rotunda en polémicas culturales, se inscribe por el extraordinario legado a la cultura nacional, por ser amante y seguidor de la esperanza, por mantenerse presto a revolucionar en cada instante el arte, por su contribución infinita y enriquecedora será recordado siempre como activo protagonista y hombre de su tiempo.

