Y no hay dudas de que sumamos también a miles de trabajadores por cuenta propia, que marcharán este Primero de Mayo unidos y jubilosos para celebrar la mayor fiesta de los asalariados del mundo entero.
La fuerza de todos los sindicatos en un desfile aglutinador inundará calles, avenidas, plazas. El país despertó más temprano, los colores de nuestra bandera están en cada casa y centro de trabajo o estudio a encontrarse en arterias principales de nuestras ciudades.
Este miércoles se dan la mano hombres y mujeres sin importar su origen. Disciplina y entusiasmo los llevan por igual camino. Sus pasos convencidos y sus voces agigantadas inundan la mañana de consignas, de vivas, de compromisos y nuevas esperanzas.
Será una jornada hermosa. El sol fuerte nos exigirá muchos bríos para que la fatiga no nos venza. La solidaridad llegará de Suramérica, el Caribe, África, Asia, Europa o Norteamérica. Estará con nosotros, como por doquier anda mi Cuba de hermana fraterna y agradecida.
Para este Primero de Mayo los trabajadores ariguanabenses, como los de toda la nación, enarbolan sus triunfos en un año de conmemoraciones trascendentales que recuerdan el aniversario 160 del natalicio de José Martí, las seis décadas del Asalto al Cuartel Moncada y los cuarenta años del histórico Decimotercer Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba.
Ahora, cuando el proceso de conferencias XX Congreso de la CTC indica el sendero a seguir en lo adelante, y la implementación de los lineamientos económicos reordena la vida del país en la construcción de un socialismo más próspero y sustentable, el proletariado cobra fuerzas para poner más alto la bandera tricolor en defensa de la Revolución de todos los cubanos.


