El Aedes Aegypti un enemigo que debemos evitar
Llega la temporada lluviosa, por ese motivo las autoridades sanitarias reiteran el llamado en nuestro territorio a no bajar la guardia en la lucha contra el mosquito aedes aegypti, agente trasmisor de una enfermedad tan peligrosa como el dengue hemorrágico.
Las lluvias propician acumulaciones de agua donde proliferan focos del vector por lo cual no se debe descuidar la vigilancia. Durante esta etapa los directivos y operarios de la campaña junto a la población deben cumplir estrictamente con las acciones higiénicas preventivas orientadas ya que la presencia de eventos hidro-meteorológicos pudiera aumentar los niveles de infestación.
Debemos estar bien informados y saber a qué peligro estamos expuestos, con sencillas medidas, y sin utilizar productos químicos, las familias, y la comunidad en su conjunto, pueden eliminar los criaderos del peligroso aedes aegypti. Lo difícil, aunque no imposible, es encontrar maneras de transferir a la comunidad la responsabilidad, la capacidad y la motivación de prevenir el dengue.
Al eliminar los criaderos, erradicamos los mosquitos. Esto es básicamente un problema de saneamiento doméstico, porque estamos en presencia de un mosquito que pone sus huevos en depósitos de agua que existen dentro o en los alrededores de nuestras viviendas.
Los médicos y enfermeras de familia constituyen un eslabón clave en la promoción y educación para la salud, ya que por lo general existe una baja percepción de riesgo en nuestra comunidad de los peligros reales que comporta este vector. El mejoramiento de hábitos y conductas de higiene domiciliaria es esencial para la sostenibilidad y el éxito de la batalla por erradicar al insecto.
El mosquito aedes aegypti es el más importante y tal vez el único vector del dengue en el continente americano. Es de tamaño mediano y se distingue por tener sus patas con rayas a modo de anillos blancos. Este insecto prefiere sus criaderos en aguas limpias, sombreadas y tranquilas como cisternas, tanques bajos y elevados, neumáticos, vasos espirituales y otros recipientes que puedan contener agua y no estén bien protegidos tanto dentro de las viviendas como en sus alrededores. La hembra es la que pica y necesita de sangre para madurar sus huevos. Estos, luego de 7 a 10 días darán mosquitos adultos, los que vivirán unos 30 días.
Nuestras acciones deben estar dirigidas a eliminar los criaderos del aedes dentro de nuestras moradas y en sus alrededores, pues comenté es donde vive o busca cómo vivir. De ahí la importancia de que el combate sea en cada casa, en cada cuadra, en cada barrio, fundamentalmente en estos meses de verano. Impidamos que la lluvia y el calor se conviertan los aliados del enemigo de todos.

