La educación en Cuba es uno los tantos logros que tiene la Revolución y forma parte del Programa del Moncada, planteado por nuestro Comandante en Jefe en su defensa luego del Asalto el 26 de julio de 1953.
Los años como hasta hoy, demostraron que el derecho a la educación es lo primero, como la salud, es por ello que llegó la Campaña de Alfabetización, la instrucción de los cubanos pobres sirvió para ejercer sus derechos y tener su propia libertad.
Hoy nuestro sistema de educación sigue en pie y viaja a otros países, Venezuela y Bolivia dan fe de ello. La constancia, la investigación la responsabilidad de cada pedagogo, es una de las armas que llevan en sus manos para el hombre nuevo, conocer de la bella historia que vivimos, hacernos profesionales o de oficio, gracias a la Revolución.
La educación en Cuba es modelo a seguir, aún con sus pocos recursos, pero con la satisfacción de cumplir con el deber sagrado de enseñar para bien. Hombres y mujeres construyen futuro gracias a la educación. Ella es responsable de los valores que nos inculcaron desde pequeños, la defensa de la dignidad, el amor a la familia y a la Patria.
Las diferentes enseñanzas, todas bien concebidas, son obra de la Revolución. Los maestros, profesores y educadoras de círculos infantiles, son celosos guardianes de quien la recibe. Ambas: Educación y Revolución se toman de la mano para así continuar en la construcción del Socialismo.


