Transitar a pasos seguros

El conocimiento de la crisis de la economía mundial, la escasez de alimentos, la existencia de tierras improductivas son detonantes de la problemática actual que nos ponen a pensar en busca de alternativas para el beneficio de la familia cubana.

A principios del siglo XXI, el sector agroalimentario cubano se encuentra ante una gran disyuntiva. Debe producir para dar alimento a más de 11 millones de habitantes y, sin embargo, en el cumplimiento de esa misión enfrenta no pocas dificultades: sólo el 59% del fondo agrícola está cultivado.

La implementación de un conjunto de transformaciones, cuya base es la entrega de la tierra en usufructo gratuito e indefinido, conlleva un lento y complejo proceso de ajuste y adecuación. Dentro de la búsqueda de fórmulas nacionales para aumentar la oferta de alimentos y disminuir los efectos ambientales provocados por el paradigma productivo de la “revolución verde”, se desarrolla el movimiento de la agricultura urbana, basado en la producción de alimentos sobre bases orgánicas.

La agricultura urbana en San Antonio de los Baños transita a pasos seguros, incentiva la utilización de cada palmo de tierra, promueve la siembra de cultivos a corto y mediano plazos, la crianza de determinados animales como alternativas que aporten a la economía de los hogares.

Para conocer de las características de cada siembra, el tipo de los suelos, las variedades de semilla, sobre la crianza de animales en los patios y parcelas y las condiciones para el establecimiento de las crías así como la alimentación podemos recibir asesoramiento en la tienda Consultorio del Agricultor existente en cada territorio, en ella nos ofrece orientaciones acerca de qué cultivar, cómo hacerlo y poder obtener semillas de calidad además sobre la crianza y la alimentación de los animales.

Contar con frutos frescos alejados de la aplicación de sustancias químicas, poder disponer de ellos y disfrutar de la frescura y la envidiable posibilidad de la experiencia de obtener rendimientos salidos de nuestro esfuerzo durante el ciclo evolutivo de cada siembra, contar con ellos para completar las necesidades de la alimentación y la economía del hogar, figuran dentro de los beneficios.

Hacer producir la tierra, ese es el gran reto. Dependemos fundamentalmente de la agricultura, siempre que dispongamos de la tierra, la clave está ahí, hacerla producir.