Hace unos días el compañero Raúl Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado y de Ministros, durante el discurso a propósito de la Asamblea Nacional del Poder Popular, abarcó un tema muy importante: los valores y las indisciplinas sociales.
Esta cuestión causó gran impacto en la población y se hace necesario analizar para que, a partir de estos momentos, comience a vislumbrarse lo positivo de aplicar los valores que nos enseñaron.
Los jóvenes de hoy, extrovertidos, jocosos alegres e intrépidos, juegan un papel muy valioso en este momento histórico de la Revolución que estamos viviendo. La comunidad, los centros de estudio o de trabajo, son también la casa donde viven, es ahí donde comienza y termina la virtud de desdoblar los valores que nos enseñaron y…que debemos manifestar.
Cuando las indisciplinas sociales salen a la luz, es porque los valores están en penumbras y son ellas las que deben brillar siempre. Todos estamos involucrados en esta contienda y a los jóvenes debemos ayudar, claro está, ellos tienen un largo camino que andar. Como compañeros de trabajo o estudio cada uno correspondemos en la necesidad de revelar la honestidad, la sencillez, la responsabilidad, además de ser solidarios unos con otros, ser sinceros y honrados.
Las organizaciones políticas y de masas como la Unión d Jóvenes Comunistas, (UJC); Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM) y la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), son banderas que se mantienen izadas con los valores y si no los perpetuamos, entonces dejamos correr los logros de la Revolución.
Las anécdotas impregnadas de valores, contadas en nuestra historia donde sus protagonistas son y fueron grandes hombres, son caminos que podemos estudiar, ellas nos ayudan a entender el porqué de esta Revolución y la importancia que requiere defenderla.
Los capacidad y el empeño de cada joven, en aras de defender los valores, será el futuro y un paso de avance en la construcción del socialismo, reconocer los errores, ayudarse entre sí, trabajar intensamente, cuidar y proteger lo que tenemos, defender lo que nos corresponde, es una manera de aplicar los valores éticos.
Raúl Castro fue bien claro en su discurso, a todos nos puso a pensar: es un desafío y un reto que nos plantea y la juventud cubana deberá demostrar que sí se puede.


