Producir alimentos para el pueblo, esa es la clave

Participación de los jóvenes en la producción de alimentosParticipación de los jóvenes en la producción de alimentos En la mayoría del mundo se vive hoy la peor crisis alimentaria de la historia. Mientras se enriquecen los grandes empresarios y productores capitalistas, el resto de la población vive en la desnutrición.

Cuba no escapa de la crisis global, las afectaciones fruto de más de 50 años de bloqueo por el imperio yanqui exigen que la economía cubana tome el camino con la premisa de que somos un país eminentemente agrícola, debido a esto potenciar la producción de alimentos repercutirá en la disminución de las importaciones de aquellos renglones alimentarios que puedan producirse en el país y más aún para lograr el autoabastecimiento territorial.

 El presidente cubano Raúl Castro, en las sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular,  con sede en el Palacio de Convenciones, reitera el llamado a incrementar la producción de alimentos para el pueblo. El reto fundamental lo constituye también acrecentar las áreas cultivables, a partir de la reducción de las tierras improductivas y el empleo de la tecnología en función de potenciar el uso de abonos orgánicos, biofertilizantes y bioplaguicidas. Llegar con la convocatoria a los jóvenes para que participen en las tareas vinculadas al aumento de los productos agropecuarios, es el gran desafío.

La garantía de estudios y la formación de profesionales en todas las ramas de la economía, no resulta antagónica con la producción de alimentos y el tema de la agricultura. Se impone formar la vocación, el interés y el compromiso hacia esas acciones. Estos temas tienen que formar parte de la discusión y el debate en busca de soluciones, tanto para la familia como para la sociedad cubana en su conjunto. Si tenemos en cuenta que Cuba es un país eminentemente agrícola; del campo y del cultivo de las tierras, vendrá gran parte para la solución a nuestros problemas.

La educación y orientación hacia las carreras del perfil agropecuario tienen un papel importante, por ello cada territorio debe formar los obreros agrícolas que exige poder solucionar esta problemática. Motivar a los jóvenes en sacarle a la tierra el máximo tendrá como argumento cada diálogo cuando se hable de lograr variedad en las tarimas, en los mercados y por supuesto en la mesa familiar.

En el intercambio con los jóvenes tiene que tratarse el tema con sólidos argumentos, sobre todo, insertando la realidad que enfrenta el país ante el mercado mundial, a partir del alza de los precios de los productos de primera necesidad (lácteos, aceite, cereal y azúcar), que alcanzan los niveles más altos de las pasadas dos décadas.

La participación de los jóvenes en la producción de alimentos, el logro de un mayor protagonismo en el surco junto a los experimentados, será la garantía de la explotación de los suelos con el concebido intercambio y el fortalecimiento ideológico de una mayor conciencia productiva, a través del redimensionamiento del trabajo agrícola a favor del desarrollo de la economía.