Ya estamos en Congreso y cada cederista se siente comprometido con la celebración de la efeméride, se prepara el jolgorio en el barrio y las zonas, todos prestos a festejar.
Los Comités de Defensa de la Revolución CDR llegaron para quedarse, esta organización acoge a todo un pueblo y tenemos la responsabilidad de respaldar.
La guardia cederista, el trabajo voluntario, serán temas a tratar –sobre todo la vigilancia nocturna- además de las diferentes funciones que se desempeñan en la mayor de las organizaciones políticas y de masas. Otro punto que tendrá la agenda de cada delegado es la formación y rescate de valores, aspectos que se han perdido y traen consigo las indisciplinas sociales.
Todos los congresos son importantes y necesarios, pero este juega un papel sumamente primordial a partir de los cambios que se adoptan en el país en temas como las formas de empleos no estatales, nuevas resoluciones… todo gira alrededor de los CDR, organización que nos acoge como familia y vela por cada ciudadano cubano.
La fuerza y empuje que siempre la caracterizó, debe prevalecer y nos toca a nosotros mantenerla, cuidarla, protegerla.

