Importancia del reforzamiento de la guardia popular revolucionaria

La guardia popular revolucionaria es asunto de todos. Aquel día en que el Comandante en Jefe hizo el llamado al pueblo era el inicio de la etapa revolucionaria, la convocatoria de todos unidos para el cuidado de nuestros bienes personales y estatales.

En aquella época se hizo necesario desarrollar esta tarea para frenar el paso de las actitudes delictivas, ahora debe continuar y proteger lo que es nuestro.

Nuevamente los Comités de Defensa de la Revolución se alzan y en este Congreso se proponen una serie de acuerdos, que nos llevan a entender la necesidad de mantener la guardia en alto.

Debemos pensar que las indisciplinas sociales que ocurren a nuestro alrededor pudieran disminuirse, si veláramos por lo que sucede en el barrio. La guardia implica el respaldo de cada ciudadano, la protección de nuestra tienda, casa o escuela, porque cada propiedad es del pueblo y el pueblo  también tiene una alta responsabilidad.

Creo que por lo general la guardia obrera funciona en la mayoría de los centros laborales. Sin embargo, la morosidad y la falta de interés muchas veces se apoderan de nosotros y justificamos nuestra ausencia en el momento de realizar esta tarea.

¿Por qué dejar el camino libre a los que acechan para llevarse lo que no les corresponde? ¿Cómo se siente una familia al despertar y ver que sus bienes no están? ¿Cómo se siente la comunidad al conocer que usurparon en el establecimiento comercial los productos alimenticios?.

A partir de las 4:00 de la madrugada la población cubana comienza a movilizarse para salir hacia el trabajo, el flujo de personas se incrementa poco a poco, pero entre las 2:00 hasta casi las 4:00 de la mañana hay un silencio total.

Recuerdo que hace mucho tiempo, al llegar a las a altas horas de la medianoche, veía rondando por mi barrio a los que estaban de guardia, hacían su recorrido por toda la zona, velando por el resto de los vecinos y eso hay que rescatarlo.

Existen personas que no le ven sentido, pero están equivocados, ahora más que nunca debemos retomarlo y enfrentar-con todo el derecho que tenemos- a los que quieren vivir de la manera más fácil, a los que irrumpen en la madrugada con escándalos, a esos que derrumban los tanques de basura y derraman su contenido por toda la calle.

Sí se puede, considero que la guardia popular revolucionaria es elemental para la protección no sólo de nuestros bienes, también los del Estado.