Familia y sociedad han de andar juntas

La familia es de vital importancia en la educación de los niñosLa familia es de vital importancia en la educación de los niños En la formación del individuo, la educación y la sociedad han de caminar juntas. El tema toca de cerca a la familia como institución básica donde crece y se desarrolla el ser humano.

En cada hogar donde coexisten varias generaciones se suceden a diario intercambios de experiencias que no en pocos casos matizan el ambiente familiar y en ocasiones tensan las relaciones interpersonales, es determinante en la educación de nuestros hijos estar alertas, el ejemplo personal es la mejor enseñanza, siempre.

Lograr un ambiente emocional estable en el hogar, favorece la comunicación entre cada uno de los miembros. Desde edades tempranas se establecen los patrones de convivencia dentro y fuera del hogar nunca será demasiada la dosis de ternura y seguridad para el diálogo y la reflexión, debemos estimular el acatar las disposiciones. Inculcarles el respeto hacia las personas adultas basadas en el amor y consideración a la experiencia y al cúmulo de años es condición indispensable para el respeto hacia los otros.

Los pequeños dedican gran parte del tiempo al juego, a través de él le podemos educar en los diferentes roles que podrán asumir posteriormente en la vida adulta; sería conveniente que asuman, junto a nosotros al principio y luego solos, la acción de recoger y guardar tanto los juguetes como otras pertenencias en el lugar donde los puedan encontrar nuevamente, así la acción repetida a diario les servirá para ser organizados, además estimularemos a que sean solidarios, si comparten con otros niños.

Hablar, explicar el porqué de las acciones correctas e incorrectas, la importancia de la sistematicidad en los hábitos de vida y de alimentación, disciplina, educa la personalidad y la conducta que luego suma otras responsabilidades como la realización de la tarea, el asistir diariamente a clases, no ausentarse injustificadamente, cuidar los libros, las libretas, vestir correctamente el uniforme dentro y fuera de la institución, comportarse adecuadamente en público, no usar expresiones groseras o chabacanas al dirigirse a otros compañeros dan fe del proceder del futuro joven o adulto y sobretodo revelan la naturaleza del entorno familiar al que pertenecemos.                 

El llamado a la educación en valores es el gran reto y lleva implícito el compromiso de la familia y la escuela con resonancia en la sociedad. El individuo es un ser social que potencia su espiritualidad en el intercambio dentro y fuera del hogar, la educación de nuestros hijos y jóvenes es una tarea diaria de responsabilidad compartida.