Cuba no renunciará jamás a su independencia ni a su soberanía

Triunfo revolucionario el 1ro de Enero de 1959Triunfo revolucionario el 1ro de Enero de 1959 La soberanía e independencia nacional se alcanzó en Cuba con la victoria del 1° de enero de 1959; con ello se inscribió una página gloriosa de la historia de la nación.

El pueblo se unió en un apretado ejército de milicianos, de combatientes y guardianes de su propio destino. La entereza revolucionaria de los hombres y mujeres hizo posible el heroísmo colectivo y se puso en primera fila junto a la tropa continuadora del patriotismo de los mambises.

En el país, desde los primeros años de la naciente revolución, se  protagonizaron los cambios sociales, políticos, económicos que transformaron paulatinamente la realidad, otrora discriminante y desigual.  

Leales también a los sucesos del Moncada, a los héroes y mártires caídos en nuestra gesta libertadora y seguidores de las notas del Himno de Bayamo de que Morir por la Patria es Vivir se mantiene en alto la bandera de la dignidad.

La confianza en los ideales, la fe patriótica, la disposición de defender la paz conquistada son la garantía para no dejarnos arrebatar la libertad.

Los cubanos sufrimos durante varias décadas la ignominia que representaba para la soberanía la Enmienda Platt, que finalmente fue abolida en marzo de 1934, poco después de asumir la presidencia de Estados Unidos, por primera vez, Franklin Delano Roosevelt y así a lo largo de la historia han continuado los ataques y la campaña mediática de los diferentes gobiernos de Estados Unidos, los cuales no cambian en sus políticas de difamar contra la justicia revolucionaria y en el empeño fraguan y lanzan leyes en el intento de ahogar la Revolución.

Hoy disfrutamos de la soberanía política y trabajamos por consolidar la independencia económica, la eficiencia en cada puesto de trabajo gana terreno para alcanzar una economía propia y no depender del capital extranjero.

Los cubanos mantienen la batalla contra el bloqueo que afecta, no solo en la economía sino en la salud, la educación, la cultura lo cual revela el carácter inhumano por el asedio a nuestros sueños.

No hay opción porque la paz es siempre un motivo para luchar por conquistarla, y esa es nuestra mayor satisfacción, aquí hay garantía de vida, la tranquilidad ciudadana se adueña de todos los espacios, los rostros sonrientes de nuestros niños es la mayor prueba junto al canto alentador de los jóvenes y los pasos seguros de los ancianos, en Cuba se tejen sueños y proyectos con la mirada hacia el futuro.

Cuba no renunciará jamás a la soberanía porque es ejemplo para el mundo por ser verdaderamente independiente del imperialismo norteamericano, así lo reveló en una oportunidad Ernesto Cardenal, poeta nicaragüense.

Los cubanos sentimos ese compromiso y no renunciaremos jamás al camino elegido porque somos abanderados de la democracia, la libertad de expresión y derechos humanos. La justicia social se erige en espiral ascendente hacia el mejoramiento humano de cada uno de los ciudadanos que se mantienen firmes para que se construyan los sueños y la luz continúe alumbrando e irradie precisamente en estos tiempos de penumbra y crimen imperial.