Lograr un código de trabajo que tenga como cometido atemperarse a la realidad nacional es el propósito de los trabajadores cubanos, quienes discuten esta propuesta en cada una de sus secciones sindicales.
La aprobación de esta legislación tiene propósitos principales: rescatar la disciplina laboral y el control interno. Atemperado a las exigencias de la actualización económica del país este nuevo cuerpo legislativo se erige sobre bases flexibles e inclusivas y busca la complementariedad de todos, con vistas a una construcción en colectivo. En este nuevo código, se incluyen organizados en núcleos sindicales los trabajadores no estatales.
El Anteproyecto de Ley Código de Trabajo contiene 12 políticas de aplicación general, 13 para el sector estatal y 5 para el área no estatal. Es esencialmente normativo, mantiene el rango de ley y de su reglamento como decreto, y deroga tres leyes, ocho decretos-leyes, cuatro decretos y 77 resoluciones.
El Código de Trabajo vigente data de 1985 y de entonces a la fecha, 7 de sus 14 capítulos han sufrido alguna modificación debido a las transformaciones económicas y sociales en el país.
Contra mil vientos y otras mil mareas, por los cauces participativos propios de un país en constante movimiento. El proceso de análisis y consulta del nuevo código de trabajo se extenderá hasta el próximo 15 de octubre.
El documento destaca importancia de la idoneidad demostrada, la capacitación laboral y la prevención de accidentes y enfermedades como parte de la necesaria protección, seguridad e higiene del trabajo. También se refiere a los contratos laborales, los cuales se recoge que pudieran establecerse por tiempo determinado o indeterminado, atendiendo a las características particulares de cada caso. Eso enfoca todos los esfuerzos hacia una mayor autogestión, que es de lo que se trata.
Es muy acertada la propuesta de que los trabajadores puedan estudiar bajo el principio de utilizar su tiempo libre y con su esfuerzo individual; y en el caso de los cursos por encuentro, tienen el derecho de hasta 15 días de sus vacaciones para las actividades docentes.
Además, se busca cierta flexibilidad en la jornada de trabajo semanal, la cual sigue oscilando en cuestión de tiempo de 40 a 44 horas, pero ahora, de acuerdo con lo propuesto para discutir, los jefes de las entidades y organismos pudieran aprobar jornadas diferentes a las normales, siempre que no se violen las normas básicas.
A diario los medios de comunicación reflejan cómo marcha en todo el país el proceso de análisis y discusión del nuevo código del trabajo. Es un proceso donde cada uno libremente puede expresar sus opiniones, en los que constituye una autentica expresión del democracia socialista encaminada a buscar el bienestar común basado el desarrollo económico y social del país por ello pienso que temas como la disciplina y el control interno serán medulares en esta plataforma legislativa.