Todos somos vulnerables de contraer la tuberculosis

El Sistema Nacional de Salud en Cuba, dentro de las prioridades en la prestación de los servicios, desarrolla la atención médica familiar y comunitaria, desde el área donde radica el consultorio y a partir del protagonismo de la atención primaria por el médico y enfermera.

Con la premisa de estrechar los vínculos entre el paciente, los familiares y la comunidad, la atención médica en San Antonio de los Baños al igual que en el resto del país se brinda, con el objetivo de la prevención y el control de enfermedades al nivel primario y de manera conjunta con el permanente enfoque clínico-epidemiológico y social en la solución de los problemas de salud.

A partir del resurgimiento de la tuberculosis conocida en estos momentos además, con las siglas TB con las cuales se identifica a la enfermedad, la labor preventiva se realiza a favor de la modificación de los factores de riesgo de contraerla.

En San Antonio de los Baños no se escatiman esfuerzos en la prevención con el propósito de llegar con un mensaje más directo en el mundo, la enfermedad constituye un problema de salud, y por supuesto existe el riesgo de contraerla, por ello todo lo que hagamos en materia de prevención contribuirá a disminuir la posibilidad de contraer la bacteria responsable de esta infección de larga duración pero prevenible y curable.

La no percepción de riesgo nos hace vulnerables. Los diagnósticos de casos de tuberculosis significan una alerta tanto para los directivos de salud como para el resto de la población, existe en el territorio la garantía de la atención médica, los medicamentos y el proceder médico desde la captación, el seguimiento y cura del paciente pero la prevención es ahora el más efectivo tratamiento.

El llamado a prevenir la tuberculosis parte de la necesidad de disminuir los factores de riesgo a los que pudiéramos estar expuestos. La transmisión de la TB es directa o sea de persona a persona, la mayor parte por la vía respiratoria; debemos asumir una actitud responsable y consciente, eso implica taparnos la boca al toser y estornudar. Se impone ser celosos en el cuidado de la higiene personal, del hogar, del centro de trabajo o estudio y del entorno en que vivimos para mantenernos libres de polvo pues este es otro vehículo transmisor, la correcta ventilación de los locales, evitar el hacinamiento así como asumir estilos de vida saludables con la inclusión de la práctica sistemática de la actividad física junto a la incorporación de vegetales y frutas dentro de los hábitos alimentarios y evitar el consumo de bebidas alcohólicas nos protegen de contraerla.

Todos somos responsables porque somos vulnerables de contraerla, en la batalla por la salud, la tuberculosis es una enfermedad prevenible y curable. Evitar el contagio y la propagación de la enfermedad permite una mayor calidad de vida.