La etapa correspondiente a la Secundaria Básica, por lo general deja una huella esencialmente para bien en las personas que transitaron por ese nivel escolar, etapa antecesora de la enseñanza media.
Para los estudiantes del Instituto Preuniversitario Batalla del Jigüe, Rachel Valiente y Yordani González resultó un momento oportuno para consolidar amistades, hacer esas travesuras a las que resulta difícil atreverse cuando se es mayor, mientras el estudio les resultó útil para enfrentar los rigores del IPUEC.
Sin embargo, para Luis Orlando Rodríguez, también alumno en Batalla del Jigüe, la experiencia en la secundaria fue menos favorable, pues para tener positivos resultados académicos tuvo que esforzarse en extremo y buscar ayuda para satisfacer sus necesidades en el aprendizaje.
Pienso que la Secundaria Básica es un peldaño significativo en la escala, que inicia desde el seno de la propia familia, la enseñanza preescolar y hasta llegar a la realización profesional de cada persona según los derroteros de la vida.
Un profesor de ese nivel cuyo nombre no anoté, me comentó entre sus criterios que habitualmente los muchachos de esa edad en diversos casos no cuentan con la suficiente responsabilidad. Este aspecto puede impedir una correcta comunicación alumno profesor y de hecho la presencia de mayor calidad en el desarrollo integral de la clase.
En la ESBUC, el estudiante adolece de muchos elementos que les permitiría una mejor formación sin despojarse de esa necesaria espontaneidad característica en ese grupo etáreo, por eso es tan importante la correcta orientación que hacia ellos destinen los adultos que les rodean.
Lo que es cierto es la necesidad de apoderarse de la suficiente sabiduría que les permita consolidar esos conocimientos presentes desde la primaria, base para convertirse en un buen técnico, obrero, o graduado de la enseñanza superior.
En San Antonio de los Baños existen seis Secundarias Básicas, tres de ellas mixtas-con niñas y niños de primaria-, allí se concentra parte del futuro del Ariguanabo. Para ellos, un voto de confianza con el propósito de crecer sin perder la inocencia.

