reciclar
Ante la crisis mundial, el llamado a reciclar toma mayor conciencia en el orden individual y colectivo. La recuperación de materias primas para la futura elaboración de nuevos artículos de importancia para el hombre, es hoy una de las actividades más lucrativas en todo el mundo y contribuye a salvaguardar el medio ambiente. Cuba cuenta con potencialidades para incrementar mucho más la recogida de papel, cartón y aluminio, entre otros renglones.
La industria del reciclaje en Cuba fue creada para recuperar valores por el Guerrillero Heroico, Comandante Ernesto Che Guevara el 7 de noviembre de 1961. La idea inicial fue ampliada con la participación de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), y la creación de una red de casas de compra, superior a las 270 en el país.
Allegados al Che testimonian que él veía la recuperación de materias primas en dos vertientes: la económica y la social. A la primera se vincula el ahorro, la sustitución de importaciones, el aporte de recursos exportables, el desarrollo de la industria nacional y la creación de nuevos empleos.
La segunda está ligada a la conservación de la higiene, a la preservación de la salud y a la lucha por detener la contaminación ambiental, en tanto, se asocia a un trabajo educativo formador de conciencia sobre la recuperación.
En este sentido a lo largo de la Isla se promueven diversas actividades encaminadas a reforzar valores en la educación integral de las nuevas generaciones, ellas se planifican para incentivar la laboriosidad, la solidaridad, el colectivismo y el patriotismo a partir de la inserción dentro del desarrollo económico del país de la niñez, la adolescencia y la juventud teniendo en cuenta el reconocimiento de la importancia de la cultura del ahorro.
La recogida y clasificación de materia prima resalta dentro de las acciones de los pioneros cubanos a favor de la cultura económica por significar un estimable aporte al desarrollo del país. La participación de los niños y niñas junto a los jóvenes durante todo el año desde los centros estudiantiles y a nivel de barrio es además una tarea puntal en el saneamiento del entorno de la mejor manera posible.
Papel, cartón, envases de cristal, plástico, aluminio... todo esto y más recolectan, unos lo llevan a las escuelas, otros lo entregan a nivel del lugar de residencia. Hoy en las escuelas, niños y adolescentes, conscientes de la importancia de un gesto que, precisamente por venir de ellos, involucra a toda la familia y contribuye a fomentar en todos esa imprescindible cultura del ahorro.
Son muchas las motivaciones; sobresalen las iniciativas por el 4 de abril aniversario de la creación de la Organización de Pioneros y la Federación Estudiantil de la Enseñanza Media además a lo largo del curso escolar se empeñan en dar cumplimiento al convenio de trabajo para continuar fortaleciendo la cultura del reciclaje de la más joven generación de cubanos.
La realización de acciones educativas relacionadas con la recuperación de desechos aprovechables en todos los colectivos estudiantiles del país tiene el objetivo de recoger todo aquello que puede ser nuevamente utilizable. Todos los meses los colectivos pioneriles dedican un día a la recogida de materias primas.
Aunque todavía restan muchos cabos por atar, las continuas campañas de entrega de pomos, cartones, trozos de metal, vidrios, los convierten en un eslabón movilizativo que involucra a los familiares y al resto de la comunidad.
El propósito de reciclar la mayor cantidad de materia prima, contribuye a acentuar la "limpieza" de nuestro alrededor colocando todas las manos en una acción que también engendra vida.
Todos los miembros de la comunidad deben sumarse a la labor de los colectivos juntos potencian las acciones a partir de la importancia del valor económico para el país también es indiscutible la acción educativa del empeño.

