El buen servicio garantiza la satisfacción del cliente
La cultura del servicio debe ser una constante en el trabajo por cuenta propia. Muchos han defendido esta variante de empleo que amilana el sentir del pueblo ante la insuficiente atención recibida en algunos establecimientos estatales. Y es cierto. En mi opinión, los cuentapropistas, o al menos, la mayoría de ellos, se esfuerza por atender a sus clientes con mayor rapidez, trato amable y calidad en los servicios que ofrecen.
Lo más importante para ellos es garantizar la satisfacción de los ariguanabenses que acuden a su espacio en busca de alimentos, compras de cualquier índole o reparaciones diversas.
Pero servir bien debe ir más allá del interés o la retribución que se obtenga por ellos. Pienso que es preciso mantener esta actitud como prioridad, ser honestos, afables y preocupados por el bienestar del interesado, lo cual- al fin y al cabo- se traducirá en el bienestar del propio trabajador y en el prestigio de su local.
El buen servicio comienza por la imagen del producto que se vende, su presentación y las garantías ofrecidas por el vendedor. Para muchos cuentapropistas entrevistados el buen servicio es también otorgar confort al cliente. Por ello, acondicionan sus establecimientos, buscan céntricas ubicaciones, amplitud, iluminación e higiene.
En mi opinión también se percibe el conocimiento de muchos trabajadores por cuenta propia sobre su actividad, por ejemplo, la destreza en el instante de mostrar su mercancía, la rapidez al elegir la talla de ropa adecuada o el artículo ideal para satisfacer las necesidades del cliente.
Sin embargo, toda regla tiene su excepción. Desafortunadamente, otros cuentapropistas no aplican la cultura del buen servicio. Todavía se perciben en San Antonio de los Baños las enormes filas de personas en espera, algo que no pone en duda la excelente calidad del producto en oferta, pero podría indicar como segunda lectura la morosidad del servicio.
Permanece pendiente un tema que tiene mucho de inspiración, de calidad humana, de “Buenos días” y “Hasta luego”. Ello, sin lugar a dudas, aportará muchas más sonrisas a una población ávida de buena atención.

