El trabajo es la fuente de toda riqueza
Federico Engels expresó: “El trabajo es la fuente de toda riqueza, también lo afirman los especialistas en economía política. El trabajo es la condición básica y fundamental de toda la vida humana. Y lo es en tal grado que, hasta cierto punto, debemos decir que el trabajo ha creado al propio hombre.
Por ello inculcarle desde edades tempranas la importancia de producir bienes, de ser útiles socialmente es promover. La laboriosidad es desterrar de las nuevas generaciones la vagancia o la haraganería.
Declararnos defensores del trabajo es perpetuar cada etapa de la historia de la humanidad y constituye la garantía de que lo seguirá haciéndose en el futuro.
El proyecto social en Cuba define con claridad el rol del trabajo en el desarrollo social. Se estimulan las más variadas formas sin discriminar una de otra. El pueblo trabajador se mantiene en lucha por sus derechos como incentivo en pos de elevar la producción. Los avances tecnológicos disminuyen los trabajos esforzados y destructivos de la salud humana en el agro, la industria y los servicios, en resumen se humaniza la actividad productiva. La información, las comunicaciones, la robotización y el conocimiento nacida en el siglo XX, toma toda su potencia en el siglo XXI. Cada día las innovaciones -fruto de la creatividad del trabajo- nos dejan sorprendidos. La historia del trabajo es la historia de la humanidad.
De generación a generación se trasmite la máxima de que trabajar es un deber social. La nacionalidad se sustenta en el amor al terruño, a la región donde naciste. La supervivencia de la sociedad dependerán del compromiso de cada individuo de producir entiéndase desde la imperiosa necesidad incluso para el sostén individual, familiar y social.
La acción educativa y formadora trasciende a partir del respeto por el que trabaja. El amor al trabajo en sus múltiples matices se hará realidad si en él encontramos la realización de nuestras aspiraciones. El desarrollo de la economía de un país es la garantía para la preponderancia y el sostén de sus hijos así podrán generar bienestar para ellos y posibilitará el intercambio y el comercio. Sólo con el incremento de las actividades productivas se generarán mayores fuentes de riqueza y bienestar para los cubanos.