Para salvar el futuro: CUIDEMOS LA INFANCIA
El escritor, poeta y dramaturgo irlandés, Oscar Wilde dijo: “El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices” mientras la cantante griega Nana Mouskouri expresó: "Es importante cuidar la infancia, porque los niños son el futuro de nuestro planeta y muchas veces no nos acordamos de ello." En Cuba nada es más importante que un niño, la sociedad cubana muestra al mundo resultados innegables del sostenido trabajo a favor del desarrollo de las potencialidades de los infantes. No existe regocijo mayor para una sociedad que tener garantía de salud, educación y bienestar para el desarrollo de los niños y niñas.
El autor de La Edad de Oro, nuestro José Martí escribió... Para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer, los niños son la esperanza del mundo”. El pensamiento martiano, inspirador de la Revolución desde el triunfo definitivo el primero de enero de 1959, se materializa en cada obra y en ella son los niños los más privilegiados no se escatiman esfuerzos para que la infancia ande por las calles felices, iluminado sus rostros con la alegría de sentirse libres, calzando sueños y esperanzas; ellos son la razón de ser de cada proyecto en los que se afana nuestra sociedad para hacer valedero el precepto de que un mundo mejor es posible.
Proteger la salud física, mental y social de los infantes, prestar todo el empeño en garantizarles la alimentación para dejarlos crecer sanos y saludables, respetarle el derecho al juego y a la recreación son entre otros los objetivos del Programa Materno Infantil, el Educa a tu Hijo, Para la Vida dirigidos a preservar la vida y para que alcancen un pleno desarrollo psicosocial.
El bienestar de los niños y niñas es un propósito inherente al proyecto social cubano, y el respeto y la atención a sus derechos constituyen una estrategia que, de manera consciente y planificada se respalda en la Constitución de la República (1976), el Código de Familia (1975) y el Código de la Niñez y la Juventud, entre otros. Nuestro país logra la inserción de todos sus niños y adolescentes como parte de la igualdad de derechos del pueblo sin discriminación.
La humanidad está en deuda con la infancia mientras que los niños y niñas sean blancos de la guerra y no se les permita disfrutar de los derechos. Reflexionemos ante verdad, en cada niño, nace la humanidad; para cambiar la cruda realidad que vive hoy el mundo, el desamparo, la explotación, la miseria y la desolación que siembra la guerra, unámonos en el empeño para que siempre haya paz y se abran las puertas, para que con libertad, entren en busca del futuro.