Un deber compartido: Cuidar nuestro entorno La solución de los problemas ambientales requiere un enfoque global, las soluciones no proceden sólo de la tecnología. Cada individuo establece, con el medio, ese que le proporciona bienestar, tranquilidad y paz, una total dependencia no olvidemos que de ella extraemos los recursos para la sostenibilidad alimentaria y asegurar la supervivencia, el bienestar y la seguridad de las generaciones actuales y futuras. Es muy importante el aspecto social, mediante una transformación real de nuestras actitudes y comportamientos, especialmente para el modo de pensar de las sociedades de consumo.
La toma de conciencia el protagonismo humano en tal empeño depende en primera instancia de la responsabilidad con esa, la casa de todos, la higiene ambiental. Crear una cultura medioambiental definitivamente no es una alternativa, sino un deber que ha de ser compartido de ahí que el cumplimiento de la Ley No. 81 de Medio Ambiente nos atañe a todos.
La contaminación es un problema evidente que está deteriorando nuestro entorno. Tu actitud y tu actuación son determinantes para reducir el impacto medioambiental. El consumo de productos en envases plásticos son contaminantes, exigen de nosotros una actitud responsables no lo botes a la deriva causan un impacto negativo por el contrario convierte los envases en elementos prácticos, válidos para el reciclaje y el retorno a la industria. De entre los envases existentes en el mercado, el vidrio, el papel y el cartón son los más fáciles de reciclar. Opta por comprar productos con estos envases.
Apuesta por la utilización de papel reciclado; nuestros árboles te lo agradecerán. Recuerda entendamos que resulta basura orgánica el papel y cartón, vidrio, plástico y pilas. El aluminio es un material difícil de reciclar; modera su utilización.
Ten en cuenta esta premisa, el Estado Cubano le confiere a la protección del medio ambiente, especial relevancia por la repercusión en la calidad de vida de la población. Son incontables las acciones para desarrollar y perpetuar la vida del planeta. Y entonces cada ciudadano está en la obligación de cumplir con lo legislado, nada te exonera. Para lograr una eficiente protección y conservación de la naturaleza y de los valores y recursos histórico-culturales asociados a la misma, resulta necesario promover la protección del entorno no solo en el que vivimos sino, más allá, los ecosistemas y hábitat naturales de alta diversidad genética o frágiles, de las especies, de los procesos evolutivos y de los recursos genéticos.

