La belleza femenina no escapa a los ojos de los hombres
El piropo tiene una identidad de género y una jerarquía que coincide con roles estereotipados. En Cuba, el piropo es tan antiguo como la propia vida.
La belleza femenina, no escapa a los ojos de los hombres, pero… el “halago” que brota de sus labios, no siempre es bien recibido. Frases violentas, degradantes y desagradables, son las que se escuchan a toda hora, si mediar algo mejor.
“Mami que rica estás”, Si te cojo… tú sabes. Y yo me pregunto ¿qué es lo que se debe saber? Me parece que son ellos los que deben saber, cuan negativo resultan esos comentarios, que llegan a convertirse en acoso.
La manera en que nos vestimos y caminamos, también reflejan muchos aspectos sobre nuestra manera de ser, pero debe quedar bien claro, que aún cuando muchas son sobrias en el vestuario, también reciben el cúmulo de groserías que les surgen desde lo más “profundo”.
Hace muchísimos años atrás, el piropo era más delicado, más elegante, ahora, sin perder su gracia criolla, recurre más a la modernidad, pero también a la insolencia.
Nuestro padres y abuelos decían piropos como:”tienes los ojos más negros que una noche”, “si el mar fuera mujer, tú serías su reina” ,”Dios hizo a la mujer para que yo te conociera”, o, “eres la flor favorita de mi jardín”.
El piropo, entendido como el lenguaje amoroso, es algo típico de los hombres y las destinatarias de esas palabras son las mujeres, en plena calle.
Tal vez, ya no se escuchan esos halagos tan buenos, es posible, que algunos tilden de ridículos a quiénes los dicen con esas palabras, pero a todas nos gustaría escuchar piropos así. Ahora la modernidad trae consigo piropos actuales, dado que las mujeres somos más atrevidas a la hora de vestirnos, pero deseamos de todo corazón palabras, suaves, frescas, lindas.
Toda mujer es bella, con sus características propias y cada hombre, admirador de la mujer, debe demostrar ese éxtasis, con el mejor de los piropos.