La enseñanza primaria es la base del sistema educacional cubano
Para la familia y la sociedad la educación primaria reviste vital trascendencia pues es precisamente la simiente desde donde se forja el hombre del futuro. Es en esta etapa cuando comenzamos las relaciones interpersonales, con el medio y el resto de la sociedad y por supuesto paralelamente al desarrollo biológico de cada individuo se sientan las bases del aprendizaje posterior. Es conocida además esta etapa como la primera infancia.
Es el hogar el responsable de las primeras apreciaciones, los patrones de respeto y manera de comportarnos por ello se le concede gran relevancia a la influencia de la familia pues a través del modo de actuar de los miembros, la manera de comportarse, de hablar y el clima del hogar se forma la personalidad de los niños y niñas. Los hábitos de salud y alimentación, los primeros pasos para la independencia, hablamos de enseñarles por sí solo a vestirse, comer, cepillarse los dientes, bañarse, son indispensables para más adelante incorporar otras como la seguridad en sí mismo y el aprendizaje, y que contribuyen a su formación y desarrollo integral.
En nuestro país, el programa Educa a tu Hijo incluye la atención a la primera infancia, a partir de la necesaria integración de todos los sectores de la sociedad y con ello el logro del desarrollo de capacidades, habilidades, actitudes, intereses desde las edades más tempranas, por lo que se considera un objetivo educativo desde la etapa pre-escolar. El programa incide en la educación familiar para el logro de la formación de hábitos correctos que garanticen la salud física y mental, así como la adecuada inserción de los hijos en la vida social. La vida en el hogar ofrece múltiples posibilidades para desarrollar niños inteligentes.
Los indicadores de atención a la primera infancia en Cuba, son de los más altos del mundo, están por encima de muchos países desarrollados. La garantía del derecho a la educación, la estimulación temprana y el desarrollo psicosocial, así como los de atención de la salud materno-infantil son realidades que exhibe el país como un logro después del triunfo revolucionario del primero de enero de 1959. En los primeros tres años de la vida de un niño se fijan las pautas de su futuro, en ese periodo, los niños y niñas desarrollan su capacidad de pensar, hablar, aprender y razonar. La educación preescolar existe para estimular al máximo las potencialidades del niño y prepararlo para su ingreso a la escuela.
Hablar de la primera infancia es referirse a la época más importante de la vida de cualquier ser humano, lo que no se consigue en estos años, luego es imposible, el trabajo socio educativo que se realice en las edades de 0 a 6 años de edad es vital.
La continuidad de la educación primaria hasta completar el ciclo de estudio hasta sexto grado permite el acercamiento a contenidos contemplados en los programas de estudio sobre la lengua materna, hábitos de lectura y estudio, matemática, historia, ciencias naturales, educación cívica, el mundo en que vivimos todos importantes para su desarrollo en ascenso. Cada educador cada miembro de la familia o la sociedad responsabilizado en la educación en estas edades tiene que tener presente que los niños y niñas son un ser biológico en intenso crecimiento, afectivo y dependiente, con un extraordinario potencial de desarrollo, el cual a partir de la apropiación de experiencias se va preparando para la vida.
Es fundamental potencial el desarrollo del individuo y la formación integral, pues en ella surge la capacidad de percepción de los objetos, el dominio del lenguaje, el progreso del pensamiento representativo, los niveles paulatinos de independencia, es una etapa del transitar por la vida.