Por un pueblo más bello

El cumplimiento de las acciones higiénico-ambientales equivale a la existencia de un pueblo más bello, desde la estética, y a la disminución de riesgos de enfermedades infectocontagiosas.

Lógicamente, para toda gran ciudad o municipio pequeño debe resultar una prioridad el embellecimiento de sus áreas verdes y arterias principales, la situación higiénico-sanitaria, más aún para San Antonio de los Baños que sufrió las consecuencias de un ambiente desfavorable el pasado año 2013.

Por estos días se habla mucho, se elevan muchas voces en el Ariguanabo, como parte del tercer proceso de rendición de cuentas del delegado a sus electores. Y sí, se hace referencia también a la Empresa de Servicios Comunales, pero no precisamente –y por fortuna- como punto de generación de quejas o insatisfacciones. Al contrario, me sorprendió un elector de la circunscripción número 15 cuando expresó: “Iba a referirme a un microvertederos que hay en la esquina de mi vivienda, pero no lo voy a hacer porque ya lo están recogiendo”. Y es un hecho: la realidad de los servicios comunales ha cambiado en San Antonio de los Baños, no como para hablar de un vuelco de 180 grados y obviar la basura en algunas esquinas o puentes de la periferia, pero es preciso reconocer que las autoridades responsables han colocado manos y pensamiento en este empeño.

La población lo percibe. Cuando se nota el esfuerzo de quienes deben velar por la higiene ambiental, mejora sustancialmente el criterio de los pobladores, quienes deben corregir también su actitud ante el mantenimiento de la limpieza. Tractores y personal se disponen a diario, distribuidos en los cinco Consejos Populares, para dar cumplimiento a la faena relacionada con el ornato público.

La frecuencia de esta labor, establecida todos los días en el centro urbano, y en días alternos en el resto del municipio, pienso que da al traste un tanto con el aspecto deplorable del año anterior.

San Antonio de los Baños luce nuevos bríos, pero no es para cantar victoria: aún se presentan dificultades porque una parte de la población continúa con la indisciplina en el horario de sacar su basura a la calle, a veces, un rato después de ser recogida.

Si todos asumen su responsabilidad con la higiene, San Antonio de los Baños podría lucir un aspecto más pulcro.

Ojalá, prefiero pensar, podamos escuchar hablar bien de los servicios comunales por mucho tiempo y ello pueda traducirse en un entorno más bello y saludable.