Proteger mediante palabras es posible cuando hablamos de la Defensa Civil cubana y la prensa. El vínculo resulta más estrecho en esta época, en la cual se desarrollan los preparativos para el inicio de la temporada ciclónica.
Pienso que los periodistas de San Antonio de los Baños complementan el quehacer de la Defensa Civil en el territorio mediante la divulgación de todas las medidas proclamadas por este órgano, con el fin de proteger a la población y a la economía.
En mi opinión, con los principios de la verdad y la ideología revolucionaria y las palabras como medio de combate para enfrentar al enemigo, el ejército de periodistas ariguanabenses puede apoyar al Consejo de Defensa Municipal para evitar pérdidas de vidas humanas, preservar el fondo habitacional y patrimonial, así como los bienes estatales.
Nuestra labor se fortalece en situaciones excepcionales, ya sean eventos hidrometeorológicos durante la temporada ciclónica, escapes de sustancias tóxicas, incendios forestales, inundaciones o epidemias.
El periodista tiene el deber de preparar a la población sin alarmarla para enfrentar cualquier desastre y cada año desde el primero de junio al 30 de noviembre debe permanecer alerta para ejercer su labor correctamente.
Pienso que la Defensa Civil nos confía la voz para proclamar sus medidas, por ejemplo, la necesidad de la evacuación de personas que habitan en zonas riesgosas y de posible destrucción, la constante limpieza del entorno, nuestra vivienda y centros laborales, además de la protección de la masa animal, de los cultivos y de los recursos que se preservan en almacenes.
Ante cualquier eventualidad, los profesionales de la palabra divulgan también las acciones heroicas y el esfuerzo durante la rehabilitación de la vida social, y llaman al pueblo a trabajar en colectivo para superar los obstáculos con mayor facilidad.
La importancia de la educación ciudadana es interiorizada en esta época por los profesionales del periodismo, dispuestos a proteger a su municipio a través de las palabras.