Tabaquismo: asesino en potencia

Fumar daña la salud, ¿cuántas veces no ha leído esta frase en una cajetilla de cigarros? seguramente coincidirá conmigo en que encierra una gran verdad.

El tabaquismo es la adicción al tabaco, provocada principalmente por uno de sus componentes más activos: la nicotina. La acción de dicha sustancia acaba condicionando el abuso de su consumo y produce enfermedades nocivas para la salud del consumidor. Según la Organización Mundial de la Salud el tabaco es la primera causa de invalidez y muerte prematura del mundo  y me preguntó si es tan dañino ¿por qué las personas continúan con ese hábito? ¿Es que no toman conciencia de lo grave de la situación?.

 Según la Organización Mundial de la Salud existen en el mundo más de 1250  millones de fumadores, lo que representa aproximadamente un tercio de la población mayor de 15 años.

Reflexione conmigo sobre los componentes  que emite al aire: actualmente la forma de consumo más habitual es la inhalación de los productos de combustión del tabaco. En el extremo del cigarrillo que se está quemando se alcanzan temperaturas de hasta 100 grados Celsius.

Se han reconocido cerca de 5 000 compuestos químicos en las distintas fases (gaseosa, sólida o de partículas) del humo del tabaco. Entre estos compuestos químicos se han identificado sin dudas al DDT (insecticida), propano (combustible para naves espaciales y propelente de aerosoles como en antitranspirantes), benceno, butano, arsénico y como trágica anécdota, cianuro de hidrógeno, que era nada más y nada menos que el gas utilizado por los nazis en las tristemente célebres cámaras de gas de exterminio de judíos en los campos de concentración. Se consideran ingredientes del tabaco (término aconsejado por la OMS) a todos los componentes del producto.

El fumar puede ser el causante de varias enfermedades, como el cáncer de pulmón, la bronquitis y el enfisema pulmonar.
El tabaquismo es reconocido desde hace varios años como un problema de salud pública, debido a que los daños a la salud asociados al consumo del tabaco causan más de medio millón de muertes en el continente americano.

Durante el embarazo, el tabaco multiplica su potencial dañino generando no sólo riesgos para la fumadora, sino también para el bebé, entre otros peligros aumentan los de sufrir embarazo ectópico, hemorragias vaginales, alteraciones cardíacas, o en el bebé la posibilidad de nacer con bajo peso, insuficiencias respiratorias, de padecer muerte súbita, infartos o leucemia infantil.

¿No cree usted que son demasiadas razones para dejar ese hábito tan dañino? No lo deje para luego, tome la decisión  ahora y deje de fumar.