Bonsai
Bonsái es una palabra japonesa, aunque el origen de la manifestación se identifica en China, el término está asociado a los monjes taoístas, sugiere que la asiduidad de la práctica y su extensión por el resto del mundo se debe al país del sol poniente
Los amantes del bonsái en San Antonio de los Baños dedican largas jornadas al cultivo de este arte milenario; trabajan intensamente y además de participar en eventos de carácter nacional seleccionan y exponen una muestra que traen al Museo del Humor – espacio que se torna habitual para los artistas y el público, siempre por estos meses.
Con el objetivo de fomentar el crecimiento cultural y espiritual de los ariguanabenses y enriquecer las propuestas del verano, de este modo, propician y favorecen la imperiosa necesidad de la conservación y protección del entorno, empeño en el que trabajan tanto los cultivadores del bonsái como el colectivo del Museo quienes, por ejemplo, desarrollan con las escuelas del territorio, el concurso a favor del cuidado y preservación del entorno, por supuesto con acciones pictóricas de corte educativo. A través del dibujo los participantes expresan una consciente y responsable actitud a favor del medio ambiente.
La visita a la exposición permite el encuentro con los conceptos y filosofía de las artes tradicionales japonesas, la presencia de elementos del entorno en perfecta armonía con la vida. Evocar el espíritu de la naturaleza, es la esencia fundamental del arte del bonsái, cuyo origen se pierde, según los estudiosos, en el tiempo y como manifestación artística se remonta a la antigua China, en el siglo II a.n.e. bajo la denominación de Pentsai o Penjing. A partir del siglo VII tiene lugar su desarrollo y evolución a categoría de arte nacional en Japón con el calificativo de Bonsái, que significa árbol en bandeja o lo que crece en bandeja.
Árboles y paisajes en miniatura, bonsáis, ikebanas y suisekis reaparecieron en la institución, a través de la muestra. Conocimientos y paciencia, destreza y buenas manos junto a una alta dosis de amor se reúnen para motivar el respeto por quienes cultivan y son seguidores del arte del bonsai con el objetivo además de estimular a los visitantes para que aprendan las técnicas esenciales de cultivo.
Compartir con el público lo logrado en este arte ancestral y estimular para seguir sumando seguidores en el afán de promover el amor por la naturaleza, es el propósito de los participantes y organizadores de esta exposición.
La programación del verano en la Villa se enriquece con la propuesta y la convierte en una opción para compartir en familia a favor de mejorar nuestra calidad de vida. Por la excelente factura de los trabajos, el buen gusto, la exposición contribuye a la tranquilidad emocional, con derroche de buen gusto y preponderancia del verde, símbolo de vida y equilibrio con la naturaleza.

