El premier 12 es el torneo de mayor nivel en el mundo, que agrupa a los mejores conjuntos del orbe y ofrece 2 boletos de clasificación al béisbol olímpico, que regresa a la cita de los cinco aros.
Durante varias semanas venimos analizando cuál podría ser la actuación de Cuba en dicho evento, pues nuestra pelota no se encuentra en su mejor momento. La preparación en Taipéi de China fue positiva. Los antillanos vencieron con seguridad a varios equipos de ese país y cayeron ante el elenco venezolano.
El debut fue ante el difícil equipo canadiense, que posee en su nómina a varios peloteros con experiencia en las grandes ligas, como es el caso del lanzador Phillippe Aumont, el mismo que lanzó un juegazo ante los nuestros en la liga Can-Am. El diestro demostró en 8 episodios que la ofensiva cubana esta herida de muerte, entre la tanda de 3ro a 5to sumaron más de 10 ponches, algo que se escucha y es difícil de creer.
El pitcheo cubano se mostró efectivo. Carlos Viera hizo un formidable trabajo y permitió sólo tres indiscutibles. El problema llegó cuando subió a la lomita Liván Moinelo, quien transfirió a dos bateadores con las bases llenas, lo que hizo que los norteamericanos anotaran en dos de las 3 veces que pisaron el Home Plate. Luego tocó Australia y nuevamente los maderos del Caribe no sonaron, y ganaron in extremis 2 anotaciones por 2.
Algo que me resulta irónico es cómo jugadores que vienen de presentar un excelente desempeño en la Liga del Pacífico, cuando se ponen la camiseta de su selección se hacen pequeños y no demuestran el nivel que tienen. Cito el ejemplo de Yurisbel Gracial, quien resultó ser el jugador más valioso de dicha competición y en dos juegos y 8 turnos al bate no ha pegado hits. No sé cuál será el motivo de este cambio.
De lo que sí estoy seguro es que tanto el equipo como el pueblo cubano, esperan mucho más de ellos. Y no sólo de estos peloteros que se desempeñan en el extranjero, sino de cada uno que viste las 4 letras en el pecho. Ya basta de tener que esperar por un resurgir de nuestra pelota. No puede suceder que nuestros deportistas se desvaloren ante envíos de más de 90 millas. La calidad hay que demostrarla en todo momento.

