Trote hacia la libertad

guerras indepndencia Había mucho ajetreo por aquellos días en la Sociedad La Filarmónica de Camagüey, allí se encontraban los principales gestores de la insurrección. Se recogían fondos financieros, armas y todo lo necesario para poder ejecutar el levantamiento.

Tres asambleas se dieron en suelo camagüeyano: la reunión en La finca de Rubalcava, la Reunión de Los Caletones y la desarrollada el 4 de agosto de 1868 en las cercanías de la Villa.

 

Era de vital importancia para el desarrollo y posterior desenlace de la guerra que fuese secundado el Grito de Yara, pues de no ser así, sería fácilmente ahogada la Revolución. Se hacía muy necesario el hecho de dispersar las tropas españolas por toda la Isla para evitar la concentración de fuerzas en un único lugar, sin embargo, el alzamiento de Céspedes no pudo ser secundado el mismo día 10 de octubre debido a que fue una sorpresa para los hombres del Centro, como se denominaba aquella provincia en aquel entonces.

 

El 4 de noviembre de 1868 se reunieron 76 patriotas y conspiradores en el paso del Río Las Clavellinas, a tres leguas (13 km) de Puerto Príncipe, sobre el camino de Nuevitas. Este hecho marcó el inicio de la insurrección en Camagüey y pasó a la historia como el Alzamiento de Las Clavellinas.

Haciendo un formidable esfuerzo, el alzamiento fue organizado por la Junta Revolucionaria. Después de reunidos en el punto previsto a las 7:00 de la mañana del 4 de noviembre de 1868, los jóvenes insurrectos marcharon hasta el ingenio El Cercado, propiedad de Martín Castillo Agramonte, donde Jerónimo Boza Agramonte fue nombrado jefe militar superior del Camagüey y Gregorio Boza, segundo jefe.

Los patriotas se organizaron en siete pelotones y designaron como jefes de los mismos a Ignacio Mora de la Pera, Manuel Boza Agramonte, Martín Loynaz Miranda, José Recio Betancourt, Eduardo Agramonte Piña, Francisco Arteaga Piña y Manuel Agramonte Porro.

Salvador Cisneros Betancourt e Ignacio Agramonte y Loynaz no estuvieron presentes en el alzamiento, por estar cumpliendo tareas de apoyo al mismo en Puerto Príncipe.

Ese mismo día los hermanos Augusto y Napoleón Arango, actuando por su cuenta, atacaron y tomaron el poblado de Guáimaro y los caseríos de San Miguel de Nuevitas y Bagá. El Alzamiento de las Clavellinas tuvo el objetivo de alzarse en armas contra el régimen colonial, secundando así la guerra iniciada por los orientales el 10 de octubre de 1868.

Entre las personalidades que se incorporaron a la lucha estaba Ignacio Agramonte y Loynaz, el joven que posteriormente se convertiría en el azote, el temor de los soldados españoles y en El Mayor para los cubanos que luchaban por la libertad. El joven que parafraseando al trovador ariguanabense: “Trota sobre la espuma, seguido por los amantes de la libertad.” Libertad que proclamaron los camagüeyanos en el Alzamiento de las Clavellinas un 4 de noviembre, hace hoy 151 años.