Cinco años para algunos es demasiado tiempo. Son 1825 días. Es suficiente para que un adolescente madure y se convierta en adulto, para que una niña de 10 llegue a sus quince primaveras con toda la ilusión.
Cinco años en una pareja puede consolidar sus vidas o destruirlas, si no se sabe huir de la rutina. Para el pueblo de San Antonio de los Baños, que durante un quinquenio ha reclamado muchísimos problemas que le afectan -algunos, sin aparente solución- ese tiempo ha sido una eternidad.
En efecto, tardó en resolverse el tema de los salideros de aguas albañales, mezcladas con agua potable en un sistema de alcantarillado envejecido, tan envejecido como el propio planteamiento de la problemática, que no solo atenta contra la estética del municipio, sino contra la salud de sus habitantes.
Pero hoy no se habla de otra cosa en San Antonio de los Baños. Los ariguanabenses agradecen que, al fin, como expresan por aquí y por allá, se reparen estas conductoras, una de ellas en la calle 30, en las Alturas del Ariguanabo.
Hablamos de una zona transitada a diario por niños hacia la escuela primaria Federico Engels, por embarazadas y madres con bebés recién nacidos, por ancianos... rumbo al consultorio médico o la bodega. En general, todos al pasar se horrorizaban al ver riachuelos de aguas turbias, verdosas, características de los residuales líquidos.
Finalmente, desde el sábado se trabaja en esta área, de conjunto entre una brigada provincial de rehabilitación de redes hidráulicas de Artemisa, vecinos y la delegada de la circunscripción 37.
Como parte de los arreglos se sustituirán las acometidas que estaban en mal estado. Casi 300 metros abarca el tramo en el que se colocará una tubería lisa de 200 milímetros para evitar que se rompa con facilidad, y un espacio de 100 metros con tubería corrugada. Con ello se eliminará el vertimiento de aguas albañales y se posibilita la futura conexión a este sistema principal, de los vecinos que lo requieran.
Sin dudas, una buena noticia para estos electores que tantos años esperaron una transformación en la imagen de su comunidad. Paralelamente, se realizan acciones similares en el Mariano, y cerca de la escuela Le Thi Rieng.
Lo ideal sería luego pavimentar estas calles, algo que aún no sabemos si podrá llevarse a cabo. Mientras, dejar el terreno plano y compactado podría evitar lo ocurrido en ocasiones anteriores, cuando el tránsito de vehículos pesados por la zona rompió las tuberías y todo volvió a la fase inicial.
Con la convicción de que sí se puede mejorar la imagen del Ariguanabo, caminaremos un poco más felices quienes ahora vemos el cambio con respecto al último lustro. La higiene, la salud y rostros de agradecimiento llegan a las Alturas del Ariguanabo, aunque cinco años de espera haya sido demasiado tiempo.