Ya sé que cincuenta y nueve, no es una cifra tan alta como para decir que estamos viejos con esa edad. Y aunque exactamente son treinta, los años que me faltan para arribar a esa cumbre, considero que es un tiempo para respetar.
Y más cuando los cincuenta y nueve años han sido como dice una frase muy reconocida “al duro y sin tregua”. Cuando toda ese tiempo de existencia desde el mismo momento del nacimiento, el machete, estuvo como amigo con la guardia en alto.
Y ya sabrá usted de quien estoy hablando si le adelanto que el cumpleaños se celebra este 28 de septiembre y aunque es un momento difícil en este caimán de sueños, no faltará el apoyo del barrio para festejar.
Y lo aseguro porque ya he visto a los más pequeños de casa durante esta semana en las tardes después de la escuela, haciendo cadenetas y banderitas con cordeles y retazos de tela de colores. Y ensayando una danza coreografiada por una niña de seis años que sueña con mostrar su talento. Y los hombres de la cuadra chapeando bien bajito las malas hierbas y así de paso espantando también los mosquitos para que no estorben en la fiesta.
Y aunque la cosa está dura, como dice el buen cubano, siempre aparecerá y pienso no equivocarme, un pedacito de carne, unos ajitos y un poco de viandas para hacer la caldosa, esa que tanto le gusta al cumpleañero y la que se cocina con el calor de la gente del barrio.
Y no importará que haya un poquito de humo en la cuadra, toda caldosa que se respete tiene que estar aromatizada por la leña o el carbón al fuego. ¿Y la música? Van Van, Habana de Primera y Yomil y el Danny para los más jóvenes. Porque todas las generaciones de cubanos celebrarán sin dudas este 27 de septiembre el aniversario cincuenta y nueva de la creación de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).
Los CDR que nos une, que nos hace familia, que defiende nuestros principios que a la misma vez son los principios socialistas de la patria. Los CDR que hacen historia desde el triunfo de la revolución.
Los comités que nos organiza, que nos defiende, que nos alienta, que nos bautiza ante cualquier circunstancia. Los CDR que hoy y siempre han sido los padres de todos, los que nos guían por un buen camino desde la casa y los que este año como siempre tendrán su regalo en su nuevo aniversario. Y en la noche con la fiesta estarán celebrando, pero aún así mantendrán la guardia en alto defendiendo el socialismo.

