La ONU, la impunidad y la guerra
La Resolución 1929 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el 9 de junio de 2010, selló el destino del imperialismo.
No sé cuántos se habrán percatado de que entre otras cosas absurdas, el Secretario General de esa institución, Ban Ki-moon, cumpliendo órdenes superiores, incurrió en el disparate de nombrar a Álvaro Uribe —cuando este estaba a punto de concluir su mandato— vicepresidente de la comisión encargada de investigar el ataque israelita a la flotilla humanitaria, que transportaba alimentos esenciales para la población sitiada en la franja de Gaza. El ataque se produjo en aguas internacionales a considerable distancia de la costa.

